La Semana Santa, también conocida como la Semana de pasión, se llama así debido a la pasión con la que Jesús fue a la cruz voluntariamente por los pecados de su pueblo.

Rvdo. Marcelo Vásquez

Semana de la Pasión se describe en los evangelios capítulos 21-27 de Mateo, los capítulos 11-15 de Marcos, los capítulos 19-23 de Lucas, y los capítulos 12-19 de Juan. 

La Semana Santa comienza con la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén cabalgando sobre un asno como fue profetizado en Zacarías 9:9.

La Semana de la Pasión incluye varios eventos gloriosos. Jesús purificó el templo por segunda vez (Lucas 19:45-46), y contendió con los fariseos en cuanto a Su autoridad. Luego, Jesús hace Su discurso de los Olivos sobre los últimos tiempos y enseñó muchas cosas, incluyendo las señales de Su segunda venida. Jesús comió la Última Cena con sus discípulos en el aposento alto (Lucas 22:7-38), y luego se fue al huerto de Getsemaní para orar mientras esperaba la llegada de Su Hora. Fue aquí que Jesús, después de haber sido traicionado por Judas, fue arrestado y sometido a varios juicios con testigos falsos ante los principales sacerdotes, Poncio Pilato, y Herodes (Lucas 22:54-23:25). Después de los juicios, Jesús fue azotado a manos de los soldados romanos, y luego, fue obligado a llevar su Cruz a través de las calles de Jerusalén a lo largo de lo que se conoce como la Vía Dolorosa. Jesús fue crucificado en el Gólgota, un día antes del día de reposo, fue sepultado y permaneció en la tumba hasta el domingo, un día después del día de reposo, y luego resucitó gloriosamente.

Semana Santa o la semana de la Pasión es ese tiempo donde Jesucristo reveló Su pasión por nosotros en lo que sufrió voluntariamente en nuestro lugar. ¿Cuál debe ser nuestra actitud durante la Semana Santa? ¡Debemos ser apasionados en nuestra adoración a Jesús y en nuestra proclamación de su Evangelio!

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